En un día marcado por la solemnidad y la historia, Donald Trump se juramentó como el 47º presidente de los Estados Unidos en una ceremonia celebrada en la majestuosa Rotonda del Capitolio. Este cambio de escenario se debió a las inclementes bajas temperaturas que azotaban el exterior, imponiendo un reto logístico que no restó ni un ápice de relevancia al trascendental acontecimiento.
El presidente eligió la Biblia de Abraham Lincoln para prestar juramento, un gesto que simboliza la conexión con uno de los líderes más icónicos de la historia estadounidense. Se trató de la misma Biblia que Lincoln tuvo en sus manos durante su propia toma de posesión en 1861, aportando una capa adicional de significado y resonancia histórica a la ocasión.
Además, Trump hizo uso de una Biblia personal, completando la escena con las dos mismas Biblias que lo acompañaron durante su juramento presidencial en 2017. Estos objetos, cargados de simbolismo y significado personal, parecen haberse convertido en parte inseparable de su investidura presidencial.
El recién juramentado presidente Donald Trump prometió este lunes “poner a Estados Unidos primero” al marcar un nuevo capítulo para el país.
“La edad de oro de Estados Unidos comienza ahora mismo”, dijo Trump en su discurso inaugural.
“Se volverá a equilibrar la balanza de la justicia. El uso violento, injusto y cruel del Departamento de Justicia y del gobierno como arma terminará”, agregó Trump.
El 47º presidente dijo sentirse “confiado y optimista de que estamos al comienzo de una nueva y emocionante era de éxito nacional”.
Agregó durante su discurso inaugural que “una ola de cambio está arrasando el país”.
“La luz del sol está brillando sobre el mundo entero y Estados Unidos tiene la oportunidad de aprovecharla como nunca antes”, dijo Trump.